Hoy salí de casa, respondí 10 y fui corriendo a ver al Sr. Jiménez, él es dueño de una importante empresa chocolatera en el país y está posicionando su marca con exportación a varias partes del extranjero. Un señor imponente, inteligente y culto, con un verdadero amor a su negocio.

Me invitó a Jugar Golf, él dice que soy de su selecto y minúsculo círculo de amistades verdaderas, y vaya que hay reciprocidad de mi parte, realmente lo estimo y siempre que comparto tiempo con él aprovecho para aprenderle de su habilidad por los negocios. A él lo conozco casi desde que empecé en el giro asegurador, todavía recuerdo la primera vez que lo visité hace más de 12 años, me puse tan nervioso que no pude debatirle todos los motivos que este Sr. tenía para no contratar el producto que yo le estaba ofreciendo, de hecho salí casi convencido que él verdaderamente no lo necesitaba, pero sintiéndome como un verdadero fracasado, era un señor demasiado imponente, con mucho más dinero en su cartera que lo que yo podía tener en mis cuentas bancarias en aquel momento.

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Una vez llegue a casa ese día recuerdo que mire a mí alrededor, mi casa era tan pequeña casi del tamaño de la oficina del Sr. Jiménez, me estaba lamentando en mi cabeza porque no podía tener ese reloj rolex, una oficina de ese tamaño, un coche como el suyo, y una vida tan perfecta. De pronto salió Aurora de la cocina estaba preparándome de cenar, tenía ya en su vientre a mi primer hija aun no elegíamos un nombre para ella, le di un abrazo tan fuerte tras un respiro de alivio sin decir una sola palabra. Y esa misma noche mientras Aurora dormía, yo estaba en la sala anotando 10 razones por las que el Sr. Jiménez no me compro y me prometí que iba a venderle un plan de ahorro mucho más elevado en costo porque él podía pagarlo y por que sin duda ÉL LO NECESITABA.
Yo conocía a la perfección mis productos, ya había leído en varias ocasiones el manual, tomado capacitaciones y acreditado exámenes, pero me preguntaba por qué no había sido capaz de debatir sus objeciones. Así que empecé a leer libros y buscar en internet, mi objetivo era nutrirme de más información de negocios, de la economía del país, de la plusvalía o minusvalía del dinero para hacer un análisis del porque realmente SI lo necesitaba, confieso que a él le debo mi gusto por la lectura.
Lo visite en varias ocasiones más, sin éxito, cuando no estaba de viaje, lo encontraba bastante ocupado me atendía en la salida sin detenerse y me decía que se lo enviara a su correo para que su asistente lo revisara, jamás lo hice por supuesto, lo vi en más de una ocasión sonreír cuando se iba, supongo que se estaba riendo de mí, así que se volvió un completo reto en mi cabeza.
Replantee la estrategia de venta con él en varias ocasiones, le aseche por meses y un día decidido le espere unas horas en su oficina. Me atendió casi a las 5 de la tarde, y me dijo que estaba muy ocupado y me daba solo 5 minutos para decirle porque debía comprar mi producto. Me estaba tronando el estómago no supe si por hambre al no haber comido o por los nervios, creo que perdí un minuto en que me salieran las primeras palabras y le dije todas aquellas razones por las que mi producto iba a mejorarle la vida, no recuerdo alguna vez hasta aquel entonces que hubiese hablado con tanta pasión y coraje, él solo escucho sin ninguna expresión corporal, y al finalizar me dijo: “cóbrame de mi tarjeta de débito la cantidad de X, dame eso para firmar, y pasa con mi asistente para que te de los datos”.
Salí de su oficina, hacia el lugar de su asistente y me dio los datos sin yo decirle nada. Salí apresurado de la empresa, corrí a mi coche y de pronto empezaron mis lágrimas a caer, era un sentimiento de emoción y orgullo conmigo mismo, la comisión que me dejaría ese trámite me permitía dar el enganche para una casa nueva, o cambiar de carro o invertir.
Esa fue mi primera venta grande, y después de esa vinieron varias más, no tan fáciles tampoco, pero yo había aprendido una lección: “No hay imposibles”.
Actualmente el Sr. Jiménez mi amigo, ha sido uno de las mejores fuentes de referencias para futuras ventas, y siempre me presume ante sus amistades y colegas como la persona más persistente que ha conocido en los últimos tiempos.
Hoy en el campo de Golf conocí a 3 personas que seguro voy a hacer mis clientes y he salido apurado porque me faltan 7 personas más para ayudar hoy.

 

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